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La moda del 'armario cápsula'

Quien no haya sacado aún la ropa de primavera - verano que levante la mano. ¡Muy bien! Aún estáis a tiempo. Yo me puse manos a la obra este fin de semana, aunque esta vez con un plan. Hasta ahora lo único que solía hacer era quitar lo de invierno y cambiarlo por lo de verano. Y c"est fini. Pero este año he decidido sumarme a la moda del armario minimalista o armario cápsula. Con un par de reglas nuevas para hacerlo más divertido.
armario minimalista


 Yo no sé si la moda de los capsule wardrobes se ha extendido ya por nuestro país o no. Al menos no conozco a nadie que lo practique. Como hace ya mucho tiempo desde que tuve mi último momento Isasa - fashion blogger, he decidido volver a deleitaros con mi gran capacidad para comentar potingues y modelitos (dejemos de lado que la moda no me importa un pimiento). Resulta que esta moda capsulera me ha caído bien, cosa rara en mí.
La idea principal del guardarropa minimalista es:


Reto: reducir tu colección de ropa a un pequeño número de prendas que te queden bien y sean combinables entre sí. El número final debe estar entre 33 y 37 piezas, incluyendo zapatos.
Las pioneras de este método son Caroline de Un-Fancy y Courtney de Project 333. Cada una lo practica de una manera ligeramente diferente. Pero la esencia es la misma.
¿Y por qué me gusta este método?

Imagen procedente de aquí.

Pues eso. Reducir y reutilizar. Suena bien.
Las reglas que ellas proponen son, resumiendo:
Sacar absolutamente todo lo que tengas en tu armario.
Hacer tres montones de prendas: uno con cosas que te encantan y te las pondrías ahora mismo. Otro con cosas que no te gustan nada. Y otro con cosas que te pondrías pero no te entusiasman.
El montón "me encanta" vuelve directamente al armario.
El montón "no sé" se guarda en cajas "por si acaso".
El montón "no me gusta" lo donamos (a una amiga, a la parroquia, a quien queráis) o lo revendemos en Ebay y con lo que saquemos podemos añadir alguna pieza nueva. (Por favor no tiréis vuestra ropa. Seguro que a alguien le alegraría poder usarla).
Elegir 33 - 37 prendas del montón "me encanta" y en algunos casos del montón "no sé". Si no hay suficientes puedes comprar unas cuantas nuevas para llegar a un número cercano a treinta. En general esto se resume en cuatro o cinco camisetas, pantalones, pares de zapatos, etc. Aquí añadiría yo: cómpralas de segunda mano, de producción local, fairtrade, hazlas tú misma. No olvidemos que hace tan sólo un par de días tuvo lugar la Fashion Revolution con el lema #whomademyclothes. Es importante saber quién (y en qué condiciones) cosió la ropa que llevamos.
Durante toda una temporada (primavera, verano, otoño...) debes llevar sólo prendas de esta colección, denominada "el armario cápsula".

En medio del proceso de clasificación. Creo que necesito ayuda profesional.

Yo empecé hace un par de días, y de momento estas ha sido mi experiencia:
Hasta ahora sólo me compraba prendas porque me gustaban, sin pensar en cómo iba a combinarlas con el resto de cosas que tenía. ERROR. Al final no tenía nada que ponerme porque nada pegaba con nada. Lo que nos lleva al siguiente punto:
Resulta que las estilitas finas guays usan paletas de colores para elegir las prendas (podéis apedrearme pero yo no lo sabía). El truco es tener mayoritariamente prendas de colores neutros (negro, gris...) y un par de piezas coloridas. Estos colores deben ser preferentemente complementarios o análogos.
Probarme toda mi ropa ha sido agotador. Y que alguien me explique por qué te llaman cuando estás en pleno proceso. No tiene gracia pasarse media hora al teléfono cuando lo único que te ha dado tiempo a ponerte es una minifalda siete tallas demasiado pequeña. Y en mi casa hay corriente.
Tan agotador que no me quedaron ganas de pensar en cientos de combinaciones y outlooks formales e informales. Para eso están las profesionales, y si queréis ver fotos de conjuntitos mejor recurrid a ellas. Yo soy sólo una pobre friki ecomaniática.
Conclusión... una dosis de realidad:
Sospecho que muchas mamás treintañeras del mundo tienen el mismo problema que yo. Yo ya me vestía tipo "armario cápsula" antes de empezar. La mayor parte de mi ropa me está grande / me está pequeña / es para bodas-bautizos-comuniones / son chándals horribles / es ropa premamá espantosa que no tiras "por si acaso". Y al final resulta que sólo tengo unos pantalones vaqueros y tres suéters, que me pongo hasta el infinito.
Probablemente las estrellas internáuticas de la moda sufran horrores al elegir entre cuatro vestidos de Versace y siete pantalones de Armani, pero creedme, ¡yo no he tenido este problema! Mi criterio al elegir ha sido más bien: "¿me cabe? ¿Estoy ridícula?".
Lo bueno del guardarropa minimalista es que te da valor para eliminar (léase donar, guardar) todo lo que en el fondo de tu corazón sabes que es horripilante. Y te da un número máximo para que no hagas trampas. Y de pronto tienes espacio en el armario y ves lo que realmente puedes ponerte. 
Pero sigues poniéndote ese mismo pantalón vaquero y los tres suetercitos de tus amores, sólo que ahora puedes decir que eres una bloguera chachi y practicas el capsuling.
Conozco también gente que acumula cientos y cientos de prendas e incluso invade armarios ajenos. Y al final siempre los ves vestidos igual. Para este tipo de personas este drástico método sería ideal.
Mi armario es más pequeño que el de la Barbie, así que no he conseguido poner cuadros y esculturas en él. Al parecer las pioneras del capsule wardrobe lo hacen. Qué más quisiera yo que tener espacio para 37 prendas así de bien expuestas y anchitas.
De momento me han quedado bastante menos de 37 prendas de invierno y 37 de verano. Me refiero a prendas que sean de mi talla y me queden medianamente bien. Pero no pienso comprarme nada, y si lo hago, como he dicho, voy a pensármelo muy bien y a comprobar que combine con lo que ya tengo y el origen de la prenda (como ya dije: segunda mano, comercio justo o producción local).
Al menos, cuando llegue el día de comprarme ropa (ocurre tan a menudo como el paso del cometa Halley) sabré que tengo que elegir colores básicos complementarios y adecuados a mi subtono de piel. O a mi análisis de colores según la estación del año. Si es que consigo descubrir cuál es, claro está. Fíjate, no acabo de decidir si me parezco más a Kim Kardashian o a Brooke Shields.
¿Qué os parece? ¿Os apuntáis al armario cápsula? Si lo hacéis tengo muchas ganas de ver los resultados! (Y fotos de vuestro armario). A lo mejor me dais alguna idea para combinar mis tres suéters.
Fuente: este post proviene de Tres Arándanos, donde puedes consultar el contenido original.
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