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Los hábitos alimenticios te dan la clave para controlar tu peso

Los hábitos se van formando por las rutinas que realizamos a diario, cambiar es difícil porque después de una cantidad de repeticiones, comenzamos a hacerlo automáticamente.

Muchas veces no sabemos cuáles son los pasos que estamos dando mal, motivo por el que no sabemos qué tipo de decisiones debemos tomar para bajar de peso.

Nosotros te daremos cuatro sencillos pasos para que puedas saber lo que estás haciendo con tu dieta, y cuáles son los pasos que tienes que tomar para cambiar tus hábitos.

Por Nutrición Sin Más

Primero: debes reconocer tus hábitos actuales

Es el más sencillo, y seguramente te darás cuenta de muchos detalles, primero identifica tus hábitos.

Comienza anotando lo que comes, y la hora en la que comes, así como las porciones que comes y te sirves (no es lo mismo la cantidad servida que la ingerida), y además a qué hora del día estás comiendo los tentempiés.

Al cabo de dos semanas, podrás fácilmente identificar cuáles son tus hábitos, luego podrás decidir qué quieres mejorar además de conseguir una manera efectiva de lograrlo.

Recuerda escribirlo, algunas cosas se pueden y serán olvidadas, siempre será mejor escribirlo.

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Segundo: estudia los resultados

Debes también tomar nota de los aperitivos que comes durante el día que no son saludables, y si es posible, encontrar el motivo por el que los comes; muchas veces podrás identificar que la causa es tu estado de ánimo.

Tercero: cambiar los malos hábitos

Será fácil tomar decisiones después de encontrar malos patrones alimenticios.

Solamente debes comer cuando sientas hambre

No te dejes llevar por los antojos, los antojos no son hambre, come cuando el cuerpo lo requiera, cuando tengas hambre.

No comas para “recompensarte”, porque podrías comer en exceso. En vez de estar pensando en la comida, busca alguna otra actividad en la que puedas distraer tu atención.

Es mejor comer lentamente

Un bocado a la vez, si no has terminado un bocado, no tomes otro.

Si pasados treinta minutos, tienes la sensación de haber comido mucho, podría significar que has comido muy rápido.

El tamaño de las porciones siempre es importante

No importa que haya una cantidad grande de alimentos disponibles, come solo lo suficiente para saciarte.

Siempre habrá aperitivos saludables

Los dulces entre comidas pueden ser una tentación, pero siempre habrán opciones más saludables que además te saciarán, siempre lo que comas será tu elección.

Come en horarios establecidos

De esta manera evitarás la comida rápida, si tienes todo preparado no habrá oportunidad para la comida chatarra.

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No evites alimentos, especialmente el desayuno

El desayuno no es nada más una comida importante, también es la comida que te debería mantener saciado hasta el almuerzo, así que debes desayuna una porción que sepas que disminuirá tus ganas por aperitivos hasta el mediodía.

También puedes comer un aperitivo después del almuerzo, de esta manera podrás evitar los antojos hasta la cena. Recuerda que cada aperitivo debe ser saludable.

Cuarto: la práctica hace al maestro

No hay éxito sin constancia y dedicación.

Los hábitos toman tiempo en ser adquiridos, tener un nuevo hábito también, no te desesperes, solo mantén tu postura y observa los resultados.

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