Ecología

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¿Hacemos jabón?

Desde hace varios años que me cambié al jabón de Castilla, en principio lo hice un poco por salud, para mejorar mis alergias e irritaciones en la piel y ¡ya lo creo que me sirvió! y luego me di cuenta de que era una opción más amigable con el planeta.

Inicialmente lo compraba, hasta que un día decidí aventurarme y hacerlo yo misma, desde entonces ya no he vuelto a comprar jabón ni champú. Sí, también lo usamos como champú y hasta para bañar a nuestras mascotas. Sé que la idea de hacer janbón uno mismo puede sentirse un poco intimidante, sobretodo cuando uno lee las advertencias sobre el uso de la sosa caústica, pero te prometo que no hay nada que temer

Yo soy muy torpe –no le digas a David que lo estoy admitiendo-  y no he tenido ningún incidente, ni me he sentido insegura, ni con miedo de hacerlo. Si te gusta cocinar esto ¡te va a gustar! El año pasado incluso hice jabón con Bianca -mi sobrina de 14 años- y le gustó mucho la experiencia.

Yo -como aún tengo que me quedó de la tienda- lo hago con alga espirulina. La primera vez que lo hice fue un poco a modo de experimento y me gustó mucho el resultado. Las algas tienen muchos nutrientes beneficiosos para la piel, vitaminas y oligoelementos. Además contiene muchos carotenos que ayudan a proteger la piel.

Cabe destacar que esto es totalmente opcional, puedes hacerlo de forma clásica y te quedará un jabón de excelente calidad, de hecho, en la receta te explico cómo hacerlo de ambas formas.

Acá te dejo el video y más abajo los ingredientes, precauciones y el paso a paso.



Mi intención no es meterte miedo, sino que tengas conocimiento adecuado para trabajar de manera de segura. El procedimiento es bastante sencillo, lo importante es seguirlo al pie de la letra para evitar incidentes.

La sosa caustica es una sustancia corrosiva y peligrosa que NO debe entrar en contacto con la piel ni los ojos, por eso es sumamente importante protegernos de posibles salpiques. Hay que usar de lentes, guantes, ropa manga larga e incluso mascarilla.

La sosa, al entrar en contacto con el agua desprende vapores que no debemos inhalar, por eso hay que trabajar en el exterior o en un lugar bien ventilado junto a una ventana. Si tienes mascotas, mejor que estén en otra habitación, igualmente en caso de niños.

No te saltes el uso del termómetro, es necesario para asegurarnos de que los ingredientes estén a una misma temperatura.

Utensilios necesarios:
•  
Ropa manga larga para protegernos la piel de posibles salpicaduras.
•  Lentes de seguridad.
•  Tapaboca o mascarilla.
•  Batidora de mano (no indispensable pero deseable, facilita mucho el proceso).
•  Balanza de cocina de precisión.
•  Guantes protectores (de látex o de caucho)..
•  Recipientes de cocina de acero inoxidable o de plástico (no usar de aluminio, hierro y otro metal que no sea acero inoxidable).
•  Termómetro de cocina (no usar de mercurio).
•  Moldes. Yo uso moldes de silicona para repostería.
•  Utensilios de acero inoxidable, plástico o madera para agitar la mezcla (no usar de aluminio, hierro y otro metal que no sea acero inoxidable).

Ingredientes:
•  
1 litro de aceite de oliva (puede ser usado o nuevo, también puede ser mezcla entre ambos, pero que sea solo aceite de oliva).
•  345 gramos de agua destilada (es un agua sin químicos ni minerales, puedes usar agua de chorro pero a mi experiencisa queda mejor con agua destilada).
•  135 gramos de sosa caustica (hidróxido de sodio).
•  Unas ramitas de hierbas o flores aromáticas (sirve romero, albahaca, menta, lavanda, etc).
•  Opcional: esencia de tu preferencia y vitamina E.

Instrucciones:
1.
Pesa el aceite.
2. Si utilizas aceite usado, calienta a fuego bajo con algunas hierbas para quitar un poco el olor a aceite quemado. No te preocupes si el olor no se va del todo, una vez que saponifique ya no olerá. Si usas aceite nuevo puedes saltarte este paso.
3. Diluye la sosa caustica en el agua. NUNCA al revés porque puede salpicar y la reacción química podría provocar quemaduras graves. Lo mejor es hacerlo poco a poco ya que la mezcla produce vapores. Al mezclar estas dos sustancias, se produce una reacción química (lejía caustica) que eleva la temperatura de la mezcla a 80ºC. Hay que tener cuidado y esperar a que se enfríe.
4. Hay que esperar que la temperatura baje a los 40ºC y procurar que el aceite esté a la misma temperatura, así que de ser necesario, calienta un poco el aceite (a fuego bajo). No es necesario que ambos estén a 40ºC exactos, puede haber una diferencia de unos 5ºC.
5. Poco a poco, agrega la mezcla (lejía caustica) sobre el aceite y usando la batidora de mano (o un cucharon) ve mezclando de forma constante. Si tienes, te recomiendo usar la batidora porque acelera mucho el proceso. Simplemente ten cuidado de mantenerla dentro de la mezcla para que no salpique).
6. La mezcla está lista cuando tiene consistencia similar a la mayonesa… ah! a eso se le llama punto de traza.

Acá ya podrías verterlo en tus moldecitos o si prefieres, es el momento para ponerlo bonito y personalizarlo. Puedes ponerle colorantes naturales o aromatizarlo.

En este momento yo le agrego unas 10 gotitas de vitamina E y unas 15 gotitas e esencia de lavanda y mezclo bien. Esta es la primera vez que uso esencias, y con esas proporciones no se siente el olor a la lavanda, lo cual me agrada. Mi idea era aprovechar las propiedades pero sin añadir olor alguno. Al final, el jabón no tiene olor.

También agregue 2 CDAS de alga espirulina en polvo. Primero, vertí la mitad del jabón en mis moldes y luego, a la otra mitad le agregué la espirulina, mezcle muy bien y añadí la mezcla verde como una segunda capa en los mismos moldes.

7. Cuando ya tengas tus moldes llenos, la idea es dejarlo reposar por 1-2 días antes de desmoldar. La mayoría de las recetas indican taparlo con film transparente para que mantengan bien el calor. Yo no los tapo, sino que lo dejo dentro del horno (apagado) por 1-2 días o hasta que endurezcan. No solo se mantiene a temperatura más constante sino que es una forma es mantenerlo fuera del alcance de mascotas y niños.
8. Pasado ese tiempo, ya los jabones se pueden desmoldar. Te vas a dar cuenta porque ya se ven sólidos y se pueden desmoldar fácilmente sin que se peguen del molde.

¡Espera! El jabón aún no está listo…

9. Ahora hay que dejar endurecer (saponificar) como mínimo por un mes -en mi opinión, lo ideal son 2 meses- y ya después está listo para ser usado.

¡Por fin!

Espero que lo hagas y si es así, no dejes de subir la foto por Instagram y etiquetarme  @holagranel.

Fuente: este post proviene de Little Big Actions, donde puedes consultar el contenido original.
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Etiquetas: alternativasjabón

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